El trastorno de pánico, limitación de la calidad de vida

El Trastorno de Pánico es un tipo de trastorno de ansiedad que se caracteriza por la aparición de ataques de pánico recurrentes e inesperados, seguidos de una preocupación persistente por tener nuevos ataques o por las consecuencias de estos.

A diferencia de un ataque de ansiedad, que a menudo está vinculado a un factor estresante específico, los ataques de pánico en este trastorno pueden ocurrir de forma repentina «de la nada».

El trastorno de pánico destruye la calidad de vida hasta límites insospechados.

El trastorno de pánico pone en sobre aviso al individuo ante situaciones cotidianas, que quedan marcadas con miedo aterrador.

La persona que padece trastorno de pánico manifiesta los siguientes síntomas:
Sudores, temblores repentinos en todo el cuerpo, mareos, presión con dolor en el abdomen y en el pecho, hormigueos muy desagradables en manos y pies, sensación de ahogamiento (falta de aire al respirar), aceleración del corazón, miedo atroz, necesidad de huir de la situación, sensación de que va a morir instantáneamente, sensación de que se está volviendo loco… En definitiva, pérdida de la percepción de la realidad.

Algunas de las situaciones que pueden provocar una crisis de pánico son: subir a medios de transporte como aviones, trenes, barcos, automóvil (el paciente siente que no tiene control sobre la situación y comienza a notar como los síntomas se presentan de inmediato). Normalmente el afectado con dicho trastorno no soporta estar rodeado de mucha gente y trata de escapar ante este este tipo de situaciones.

En ocasiones la persona puede estar en una zona árida o incluso frente al mar y puede sentir como se va a producir una crisis sin saber el por qué.

Psiquiatra Las Palmas Dra. Mª Elena Castro Hernández

En muchos casos, si el individuo no es tratado por un psiquiatra, se refugiará constantemente en su hogar dejando de lado toda actividad con el exterior, por lo que su relación con los demás queda anulada.

Pero ¿por qué aparece el trastorno de pánico? Existen signos muy evidentes de que puede ser genético (parientes que también tienen este trastorno), el estrés de los deberes cotidianos en el trabajo o convivencia familiar, tener una personalidad con actitudes ansiosas, cambios repentinos en la vida, traumas que se arrastran desde la infancia, traumas por accidentes, pérdidas de seres queridos, etc.
La persona que padece trastorno de pánico debe ser tratada por un psiquiatra, este le ayudará a tranquilizarse y a saber tener control en cualquier circunstancia. Siempre será necesario que el paciente sea visto por un médico de salud mental ya que la socialización del individuo puede caer en picado.

El Ataque de Pánico

Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo o malestar intenso que alcanza su punto máximo en minutos. Se acompaña de un conjunto de síntomas físicos y cognitivos aterradores que hacen que la persona sienta que está perdiendo el control, volviéndose loca o incluso muriendo.

Síntomas Comunes de un Ataque de Pánico

Para que se diagnostique un ataque de pánico, generalmente deben presentarse al menos cuatro de los siguientes síntomas:

  • Síntomas Físicos Síntomas Cognitivos y Emocionales
  • Palpitaciones, taquicardia o latidos fuertes del corazón. Miedo a perder el control o «volverse loco».
  • Sudoración o escalofríos. Miedo a morir o a una fatalidad inminente.
  • Temblores o sacudidas. Desrealización (sentimiento de irrealidad).
  • Sensación de falta de aliento o dificultad para respirar (disnea).
  • Despersonalización (sentirse separado de uno mismo o de su cuerpo).
  • Sensación de asfixia o atragantamiento.
  • Dolor o malestar en el pecho.
  • Náuseas o malestar abdominal.
  • Sensación de mareo, inestabilidad o desmayo.
  • Entumecimiento u hormigueo (parestesias).

Diagnóstico del Trastorno de Pánico

El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud mental o un médico, y requiere descartar primero otras condiciones médicas graves (como problemas cardíacos o tiroideos) que puedan imitar los síntomas de un ataque de pánico.

El diagnóstico del Trastorno de Pánico se establece cuando hay:

  • Ataques de pánico recurrentes e inesperados.

Al menos uno de los ataques ha sido seguido, durante un mes o más, por:

Preocupación persistente por tener nuevos ataques o por sus consecuencias.

Un cambio significativo en el comportamiento relacionado con los ataques (por ejemplo, evitar ir a lugares o situaciones donde ocurrieron ataques previos, lo que a menudo lleva a la agorafobia).

Tratamiento para el trastorno de pánico

El Trastorno de Pánico es tratable, y la intervención temprana mejora significativamente la calidad de vida. Los tratamientos principales son:

1. Psicoterapia

Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Es el tratamiento más efectivo. Ayuda a identificar los patrones de pensamiento negativos (como la «catastrofización» de los síntomas físicos) y a modificar la forma en que el paciente reacciona ante un ataque de pánico. Incluye técnicas de exposición para enfrentar las situaciones temidas y aprender a manejar las sensaciones de pánico.

2. Medicamentos

Antidepresivos: Como los Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina (ISRS) y los Inhibidores de la Recaptación de Serotonina y Norepinefrina (IRSN), que ayudan a reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques.

Ansiolíticos (Benzodiacepinas): Pueden usarse a corto plazo para aliviar rápidamente los síntomas graves, pero generalmente no se recomiendan como tratamiento a largo plazo debido al riesgo de dependencia.

Medidas de Apoyo

  • Practicar técnicas de relajación y respiración.
  • Evitar el consumo excesivo de cafeína, alcohol y nicotina.
  • Mantener una rutina de sueño y ejercicio saludables.
Tratamientos de Psiquiatría

Tratamientos de Psiquiatría